
En la fotografía adjunta podéis ver a las siguientes personas: Nicolás Copano, conductor de "El Mañanero", Sergio Lagos, el que viste y calza y Mane Campos.
No es una foto del pasado glorioso de la radio. No es una foto de nuestros mejores momentos. Odio la sensación del tiempo pasado mejor que el de ahora.
Esta foto la sacamos la semana pasada.
Sergio Lagos, embarcado hace más de un año con la idea de hacer un disco me interpretó en guitarra de palo una vez en su casa una serie de canciones que había compuesto en su período de mayor intimidad. Ustedes tienen que entender que un tipo con ese nivel de exposición puede fácilmente volverse loco si no descomprime su espíritu con alguna actividad. Yo a Sergio siempre lo he visto como un tipo inquieto y si hay algo que lo distingue del resto de los mortales es que jamás le ha hecho asco a la pega. Se mete en sus asuntos profundamente, no deja nada al azar, no deja que nadie tome decisiones por él.
Y bueno, el momento de hacer el disco llegó en un momento interesante, un poco antes de que él sea nuevamente animador del Festival de Viña. Me enteré que estrenaría su nueva canción, Telephone, en el programa de Copano.
Copano, por su parte, un experto en mediatización, me llama por teléfono y me sugiere lo siguiente: "Hueón, imagínate a los tres conductores de la mañana de la Rock & Pop nuevamente ahí en un programa". Yo le dije que estaba loco, que no podía ser, que esos días ya estaban atrás, que había que madurar, que había que superar etapas.
Así que finalmente fui.
Después de unos meses de mi salida tan amarga, después de saberme un histórico que salió para no volver, me encontraba de nuevo, a las 10 AM junto con mis ex compañeros, junto a un grupo de personas que labora allí que yo no conozco y junto a Sergio y a Nicolás, abriendo el programa y hablando como en el pasado.
Uno piensa que estas cosas son episodios que no tienen tanta importancia pero cuando comienzan a estallar los teléfonos, cuando uno escucha a Sergio con su estilo tan particular de locución, cuando escuchas a Copano robarse la película y uno se escucha a sí mismo y funciona, es porque esa radio fue la casa de uno. Y en la casa de uno siempre se puede volver. Siempre.
No me esperé jamás haber sentido esa alegría de estar ahí, de saludar a tantos amigos, de escuchar a la gente y de leer mails.
Absolutamente inesperado.
Todo lo anterior indica, por cierto, que mi salida de la radio fue algo absolutamente necesario y bueno. Cuando hay cariño de vuelta es porque las cosas salieron bien. Lo más notable, hablando mucho más en serio, es que cualquier día de estos puedo regresar para estar con mis amigos. Con mi familia.
Es como en el canto de estadio: "Lo llevo dentro".
